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La bandera que los iraníes no pueden ondear en el MundialLos aficionados iraníes al fútbol en Los Ángeles explican por qué quieren ondear la bandera anterior a la revolución islámica de 1979 y rechazan la que luce su selección en el Mundial de Catar./images/es/2026/06/la-bandera-que-los-iranies-no-pueden-ondear-en-el-mundial-7424ca99-800w.webpLa bandera que los iraníes no pueden ondear en el Mundial

La bandera que los iraníes no pueden ondear en el Mundial

Actualizado 3 min read
Aficionados iraníes ondeando la bandera tricolor con el león y el sol en una calle de Los Ángeles, con carteles de protesta y camisetas de la

Resumen breve

Los aficionados iraníes al fútbol en Los Ángeles explican por qué quieren ondear la bandera anterior a la revolución islámica de 1979 y rechazan la que luce su selección en el Mundial de Catar.

En las calles de Los Ángeles, donde reside una de las mayores comunidades de la diáspora iraní fuera de Irán, los aficionados al fútbol debaten apasionadamente sobre un símbolo que no pueden llevar al estadio: la bandera tricolor con el león y el sol, emblema nacional hasta la revolución islámica de 1979. Para muchos, esa bandera representa el Irán que añoran, anterior al régimen teocrático actual, y rechazan la bandera oficial que luce la selección nacional en la Copa del Mundo de Catar 2022.

Un símbolo de identidad y protesta

La bandera pre-revolucionaria, con sus franjas verde, blanca y roja y el león empuñando una espada sobre un sol naciente, fue el pabellón nacional desde 1906 hasta 1979. Tras el derrocamiento del sah y la instauración de la república islámica, el nuevo gobierno reemplazó el león y el sol por el emblema de Alá, estilizado en forma de tulipán, y añadió la inscripción "Alá es el más grande" en los bordes de las franjas verde y roja. Para muchos iraníes en el exilio, ondear la bandera anterior es un acto de disidencia política y un recordatorio de un pasado que consideran más secular y abierto.

"Cuando veo la bandera actual, solo pienso en la represión y en la pérdida de libertades", afirma Maryam, una iraní-estadounidense que vive en el barrio de Westwood, conocido como "Teherangeles" por su alta concentración de iraníes. "La bandera del león y el sol es la de mi infancia, la de un Irán que soñaba con ser moderno".

El dilema en el estadio

La selección iraní de fútbol, que compite en el Grupo B junto a Inglaterra, Gales y Estados Unidos, viste la camiseta con la bandera oficial de la República Islámica. Sin embargo, muchos aficionados en el exilio han manifestado su intención de llevar la bandera pre-revolucionaria a los partidos, a pesar de que las autoridades cataríes, en coordinación con la FIFA, han advertido que cualquier símbolo político podría ser confiscado. La FIFA prohíbe expresamente los mensajes políticos en los estadios, pero la línea entre lo político y lo cultural es difusa para los iraníes.

"No es solo política, es nuestra historia, nuestra cultura", explica Reza, un ingeniero de 45 años que emigró a Estados Unidos en los años 90. "La bandera actual nos fue impuesta. No representa a todos los iraníes". Reza planea asistir al partido contra Estados Unidos el 29 de noviembre y asegura que llevará una pequeña bandera del león y el sol escondida en su chaqueta.

El contexto de las protestas en Irán

El debate sobre la bandera cobra especial relevancia en medio de las protestas que sacuden Irán desde septiembre de 2022, desencadenadas por la muerte de Mahsa Amini bajo custodia de la policía de la moral. Las manifestaciones, que han sido reprimidas con violencia, han incluido la quema de la bandera oficial y el uso de la bandera pre-revolucionaria como símbolo de resistencia. Para muchos iraníes dentro y fuera del país, el Mundial se ha convertido en un escenario más para visibilizar su descontento.

"Cada vez que veo la bandera de la república islámica en la camiseta de los jugadores, siento que el régimen intenta secuestrar nuestra identidad", dice Sara, una estudiante de 22 años que nació en Irán pero creció en Los Ángeles. "Ojalá los jugadores pudieran usar la otra bandera, aunque sea por un partido".

La postura de la FIFA y las autoridades

La FIFA ha reiterado que los estadios deben estar libres de mensajes políticos, y las autoridades cataríes han decomisado banderas consideradas provocadoras en partidos anteriores. Sin embargo, la organización no ha emitido una directriz específica sobre la bandera iraní pre-revolucionaria, dejando un margen de interpretación que podría generar incidentes durante los partidos de Irán.

Mientras tanto, en Los Ángeles, los aficionados iraníes se preparan para seguir el Mundial en pantallas gigantes instaladas en cafés y restaurantes persas. Allí, la bandera del león y el sol ondea libremente, recordando un Irán que, para ellos, sigue vivo en el exilio.

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