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Por qué tan pocas mujeres llegan a la cima en la dirección técnicaHannah Dingley se convirtió en la primera entrenadora de un equipo profesional masculino en Inglaterra en 2023, pero advierte que aún queda mucho por hacer para que más mujeres accedan a puestos de liderazgo en el fútbol./images/es/2026/06/por-que-tan-pocas-mujeres-llegan-a-la-cima-en-la-direccion-tecnica-481cd00b-800w.webpPor qué tan pocas mujeres llegan a la cima en la dirección técnica

Por qué tan pocas mujeres llegan a la cima en la dirección técnica

Actualizado 2 min read
Hannah Dingley, entrenadora del Forest Green Rovers, dirigiendo a sus jugadores desde la banda durante un partido de fútbol en un estadio inglés.

Resumen breve

Hannah Dingley se convirtió en la primera entrenadora de un equipo profesional masculino en Inglaterra en 2023, pero advierte que aún queda mucho por hacer para que más mujeres accedan a puestos de liderazgo en el fútbol.

En 2023, Hannah Dingley hizo historia al convertirse en la primera mujer en dirigir un equipo profesional masculino en Inglaterra, al asumir como entrenadora interina del Forest Green Rovers. Sin embargo, su hito también puso de relieve una realidad persistente: la escasa representación femenina en los banquillos de élite. Dingley ha señalado que, a pesar de los avances, se necesitan medidas más decididas para impulsar la carrera de las mujeres en la dirección técnica.

Barreras estructurales y culturales

El camino hacia la dirección técnica está lleno de obstáculos para las mujeres. Según datos de la UEFA, solo el 7% de los entrenadores en las ligas profesionales europeas son mujeres. En Inglaterra, la cifra es aún menor. Dingley, quien anteriormente dirigió las categorías inferiores del mismo club, destaca que los prejuicios inconscientes y la falta de modelos femeninos desalientan a muchas candidatas. "Las mujeres necesitan ver a otras mujeres en esos roles para creer que es posible", afirmó en una entrevista reciente.

Falta de oportunidades y redes de apoyo

Otro factor clave es la limitada exposición a redes de contactos y mentorías. Mientras que los entrenadores hombres suelen beneficiarse de conexiones informales, las mujeres enfrentan un "techo de cristal" que dificulta su ascenso. Dingley propone programas de tutoría específicos y procesos de selección más transparentes para nivelar el campo de juego.

Iniciativas para el cambio

Organizaciones como la FA y la UEFA han lanzado programas para fomentar la inclusión, como el curso de entrenadoras de élite. No obstante, Dingley insiste en que las acciones deben ir más allá de las declaraciones de intenciones. "No se trata solo de contratar a una mujer para cumplir una cuota, sino de crear un entorno donde puedan prosperar", explicó. El caso de Dingley, aunque simbólico, demuestra que el talento femenino existe, pero necesita oportunidades reales.

El debate sobre la igualdad en los banquillos cobra relevancia en un momento en que el fútbol femenino vive un auge global, pero la dirección técnica sigue siendo un bastión masculino. Mientras tanto, Dingley continúa su labor en el Forest Green Rovers, esperando que su ejemplo inspire a futuras generaciones de entrenadoras.

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