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Kevin Lamour deja la FIFA tras criticar a Infantino y votar contra el plan de la FFEKevin Lamour, exdirector de operaciones de la FIFA, dejó el organismo el 17 de agosto de 2026. Su salida se produce después de que criticara el liderazgo de Gianni Infantino y votara en contra del plan de la Federación Francesa de Fútbol (FFE)./images/es/2026/08/kevin-lamour-deja-la-fifa-tras-criticar-a-infantino-y-votar-contra-el-plan-de-la-a5cb1306-800w.webpKevin Lamour deja la FIFA tras criticar a Infantino y votar contra el plan de la FFE

Kevin Lamour deja la FIFA tras criticar a Infantino y votar contra el plan de la FFE

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Sede de la FIFA en Zúrich, Suiza, con la fachada de cristal iluminada al atardecer, mientras un ejecutivo sale del edificio con una carpeta en la

Resumen breve

Kevin Lamour, exdirector de operaciones de la FIFA, dejó el organismo el 17 de agosto de 2026. Su salida se produce después de que criticara el liderazgo de Gianni Infantino y votara en contra del plan de la Federación Francesa de Fútbol (FFE).

Kevin Lamour, quien se desempeñó como director de operaciones (COO) de la FIFA, ha dejado oficialmente el organismo rector del fútbol mundial. La noticia fue confirmada por un portavoz de la FIFA, quien indicó que la relación laboral concluyó el 17 de agosto de 2026. Lamour, que había ocupado el cargo durante dos años, fue una figura controvertida dentro de la organización debido a sus críticas públicas al liderazgo del presidente Gianni Infantino y a su voto en contra del plan presentado por la Federación Francesa de Fútbol (FFE).

Salida oficial y agradecimiento de la FIFA

En un comunicado breve, el portavoz de la FIFA declaró: “FIFA puede confirmar que la relación laboral entre la FIFA y Kevin Lamour como director de operaciones ha terminado el 17 de agosto de 2026. La FIFA agradece a Kevin sus dos años de servicio y le desea la mejor de las suertes para el futuro. No se harán más comentarios al respecto”. Esta declaración marca el cierre de una etapa que estuvo marcada por tensiones internas y diferencias estratégicas.

Contexto: críticas a Infantino y el voto contra la FFE

La salida de Lamour no es un hecho aislado, sino el resultado de un historial de desacuerdos con la cúpula de la FIFA. Lamour había expresado en varias ocasiones su preocupación por el estilo de gestión de Infantino, a quien señaló por concentrar demasiado poder en la presidencia y por tomar decisiones unilaterales en temas clave. Además, su voto en contra del plan de la FFE, que buscaba reformar ciertos aspectos del calendario internacional y la distribución de ingresos, lo colocó en una posición incómoda frente a la mayoría de los miembros del Consejo de la FIFA.

El plan de la FFE, que había sido presentado como una propuesta para modernizar el fútbol europeo, encontró resistencia en varios sectores. Lamour, quien provenía del ámbito administrativo y no del futbolístico, argumentó que el plan no consideraba adecuadamente los intereses de las federaciones más pequeñas y que podría aumentar la brecha entre los clubes ricos y los equipos con menos recursos. Estas posturas lo convirtieron en una voz disidente dentro de una organización que suele mostrar cohesión pública.

Implicaciones para la FIFA y el fútbol internacional

La partida de Lamour plantea interrogantes sobre el rumbo que tomará la FIFA en los próximos meses. Su salida podría interpretarse como una señal de que la administración de Infantino busca consolidar un equipo más alineado con sus políticas. Sin embargo, también podría generar críticas sobre la falta de diversidad de opiniones en la toma de decisiones del organismo.

En el ámbito deportivo, la salida de un alto ejecutivo como Lamour no afecta directamente los partidos o las competiciones, pero sí puede influir en la gestión de proyectos clave, como la expansión del Mundial de Clubes o las reformas del calendario internacional. Los analistas señalan que la FIFA deberá nombrar rápidamente un sucesor para garantizar la continuidad de sus operaciones, especialmente en un momento en que el fútbol mundial enfrenta desafíos como la saturación del calendario y las tensiones entre las ligas nacionales y los organismos internacionales.

Reacciones y expectativas

Hasta el momento, Lamour no ha emitido declaraciones públicas sobre su salida. Se espera que en los próximos días ofrezca su versión de los hechos, posiblemente a través de sus redes sociales o en entrevistas con medios especializados. Mientras tanto, la comunidad futbolística observa con atención los movimientos de la FIFA, que deberá demostrar que puede manejar esta transición sin afectar su estabilidad institucional.

La salida de Lamour también reaviva el debate sobre la gobernanza en el fútbol internacional. Organizaciones como FIFPro y diversas asociaciones de jugadores han pedido en repetidas ocasiones una mayor transparencia y participación en las decisiones que afectan el deporte. La partida de un ejecutivo que se atrevió a disentir podría ser vista como un retroceso en ese sentido, aunque la FIFA insiste en que se trata de una decisión mutua y sin conflictos.

En resumen, la marcha de Kevin Lamour marca un hito en la administración de la FIFA bajo la presidencia de Infantino. Queda por ver si esta salida es un caso aislado o el inicio de una reestructuración más amplia en la cúpula del fútbol mundial.

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